La prospectiva es un proceso sistemático y participativo para recopilar
conocimientos sobre el futuro y construir visiones a medio y largo plazo, con el
objetivo de informar las decisiones que han de tomarse en el presente y
movilizar acciones conjuntas.

El término “prospectiva” se ha venido utilizando mucho en los últimos años en
referencia a una serie de métodos destinados a mejorar el proceso de toma de
decisiones; estos métodos implican una reflexiónn sobre las oportunidades y los
retos que están por venir, sobre las tendencias observadas y sus puntos de
inflexión. La prospectiva supone poner en contacto a los protagonistas del
cambio con diversas fuentes de conocimientos, a fin de desarrollar visiones
estratégicas y obtener desarrollar conocimiento para anticiparse al futuro.
Igualmente importante es la frecuente intención explícita de establecer redes de
agentes bien informados. Los principales actores de la prospectiva pueden ser
empresas, gobiernos, sectores empresariales, entidades sin ánimo de lucro,
movimientos sociales y expertos técnicos.
Comparada con los análisis de futuros y las técnicas de planificación a largo
plazo más convencionales, la prospectiva presenta dos características novedosas.
En primer lugar, incorpora el conocimiento de los retos y oportunidades
existentes a largo plazo en el proceso de toma de decisiones inmediatas. En
segundo lugar, su análisis del largo plazo no es abstracto, sino que está
relacionado con la realidad presente y los actuales procesos de decisión.
Imágenes y texto tomadas de la "Guia Práctia de Prospectiva Regional en España" de la Fundación OPTI
(www.opti.org)